Apuntes para entender la política más allá del sentido común
Cuando nos acercamos por primera vez a los textos de Nicos Poulantzas, la sensación suele ser la misma: son densos, conceptuales y, a ratos, abrumadores. Sin embargo, vale la pena hacer el esfuerzo. Poulantzas nos ofrece herramientas muy potentes para comprender cómo funciona el Estado, cómo se estructuran las clases sociales y por qué el poder no es simplemente “quién manda”, sino un efecto complejo de relaciones sociales históricas.
En esta entrada quiero retomar algunas ideas centrales de sus textos —tal como muchos las leímos en la licenciatura—, pero explicarlas con calma, con ejemplos cercanos y actuales, pensando en estudiantes que están dando sus primeros pasos en teoría política y sociología del Estado.
El Estado y sus funciones: más que una simple institución
Uno de los primeros puntos clave en Poulantzas es entender que el Estado no cumple una sola función, sino varias, que operan en distintos niveles:
- Función técnico-económica, relacionada con la organización de la economía.
- Función ideológica, vinculada con la producción de ideas, valores y legitimidad.
- Función propiamente política, que articula y sobredetermina a las otras dos.
Esto es fundamental: lo económico y lo ideológico están atravesados por lo político. No existen políticas económicas “neutrales” ni discursos ideológicos “inocentes”.
📌 Ejemplo actual (México 2025)
Cuando el Estado mexicano impulsa políticas de nearshoring, incentivos fiscales o megaproyectos de infraestructura, no solo está tomando decisiones técnicas. Está interviniendo políticamente para favorecer ciertos sectores económicos, producir consensos y legitimar un modelo de desarrollo específico.
Estado, división del trabajo y origen de las clases
Siguiendo a Engels y Marx, Poulantzas retoma una idea clave: el Estado surge en sociedades donde la división social del trabajo se profundiza. A medida que aumenta la productividad, aparece un excedente, y con él, la necesidad de administrar, controlar y organizar.
Esto genera una separación histórica entre:
- quienes realizan trabajo manual, y
- quienes se dedican a dirigir, administrar y gobernar.
Aquí se gestan las bases de las clases sociales.
Ejemplo cotidiano
En las grandes ciudades latinoamericanas, como Ciudad de México, São Paulo o Bogotá, esta división se expresa territorialmente: no solo en los ingresos, sino en estilos de vida, acceso a servicios, educación y formas de participación política.
Clase “en sí” y clase “para sí”
Uno de los aportes más importantes de Marx —que Poulantzas retoma— es la distinción entre:
- Clase en sí: un grupo social que comparte una misma posición económica.
- Clase para sí: cuando ese grupo adquiere conciencia de sus intereses y actúa políticamente.
No basta con pertenecer a una clase; la clase se constituye plenamente cuando entra en lucha.
Ejemplo
Los movimientos de trabajadores de plataformas digitales (repartidores, conductores) han pasado de ser una masa dispersa a organizarse sindicalmente en países como México, Chile y Argentina. Ahí vemos el tránsito de clase “en sí” a clase “para sí”.
Las clases como efectos de las estructuras
Aquí Poulantzas da un giro importante. Para él, las clases sociales no son simplemente grupos que existen “ahí afuera”, sino efectos de un conjunto de estructuras:
- económicas
- políticas
- ideológicas
Las clases no se entienden solo desde el ingreso o la ocupación, sino desde su lugar en el modo de producción y en las relaciones sociales.
Por eso, el concepto de clase no designa una cosa, sino un efecto estructural.
Lo político y la política: una distinción clave
Uno de los aportes más finos de Poulantzas es diferenciar entre:
- Lo político: la superestructura jurídico-política del Estado.
- La política: la lucha concreta entre clases y fracciones de clase.
Esta distinción nos permite entender que:
- no todo lo político es visible,
- y no toda lucha política ocurre en elecciones.
Ejemplo
Las disputas por el presupuesto público, las reformas judiciales o la regulación de plataformas digitales son luchas políticas, aunque muchas veces se presenten como “decisiones técnicas”.
El Estado como condensación de contradicciones
Siguiendo a Engels, Poulantzas sostiene que el Estado no está por encima de la sociedad, sino que es producto de sus contradicciones. Surge cuando los conflictos de clase se vuelven irreconciliables y es necesario un aparato que los administre.
Esto no significa que el Estado sea neutral: responde a los intereses de clase dominantes, aunque lo haga de manera mediada.
Ejemplo
Los Estados que implementan políticas de seguridad altamente militarizadas suelen hacerlo en contextos de desigualdad profunda, donde el conflicto social se gestiona más por la coerción que por la inclusión.
Poder y clase: una relación inseparable
Para Poulantzas, toda relación de clase es una relación de poder, pero el poder no es una cosa que se posea, sino un efecto de las estructuras.
Cuando hablamos de “poder del Estado”, en realidad hablamos del poder de una clase o fracción de clase que logra hacer valer sus intereses a través del aparato estatal.
📌 Ejemplo actual
Las políticas fiscales regresivas o las reformas laborales que flexibilizan el empleo muestran cómo el Estado puede actuar como vehículo de intereses empresariales, incluso cuando se presenta como defensor del “bien común”.
Intereses de clase y práctica política
Finalmente, Poulantzas propone entender el poder como la capacidad de una clase para realizar sus intereses objetivos. Estos intereses no son simples motivaciones individuales, sino resultados de una posición estructural.
La lucha política surge cuando esos intereses se ven amenazados o entran en conflicto con los de otra clase.
Aquí es donde la política deja de ser abstracta y se vuelve concreta: en huelgas, elecciones, protestas, reformas y disputas ideológicas.
Reflexión final
Leer a Poulantzas no es sencillo, pero es profundamente formativo. Nos obliga a pensar la política más allá del discurso oficial, a ver el Estado no como un árbitro neutral, sino como un espacio de lucha, y a comprender que las clases sociales no son solo categorías económicas, sino relaciones vivas de poder.
Estos apuntes, que muchas veces nacen de lecturas difíciles en la licenciatura, son semillas teóricas que con el tiempo nos permiten analizar mejor la realidad política contemporánea.
Bibliografía
- Marx, K. & Engels, F. (2014). Manifiesto del Partido Comunista. Alianza.
- Marx, K. (2010). El capital (Tomo I). Siglo XXI.
- Poulantzas, N. (2007). Poder político y clases sociales en el Estado capitalista. Siglo XXI.
- Engels, F. (2011). El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Alianza.

